“Día Mundial del Medio Ambiente: una llamada urgente contra la contaminación por plásticos”
Dra. Sandra Ixmucamé Concha Guerrero
Responsable del Programa Institucional de Sustentabilidad
En 1972, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en Estocolmo, la Organización de las Naciones Unidas declaró el 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente. Desde entonces, esta conmemoración se ha consolidado como una plataforma global para sensibilizar a la población sobre problemáticas ambientales críticas. Este año, el enfoque central esta dirigido a concientizar sobre el impacto del plástico en nuestro planeta y la urgente necesidad de reducir su uso.
Actualmente, la producción global de plástico alcanza aproximadamente 400 millones de toneladas anuales, de las cuales alrededor del 50% se destina a productos de un solo uso, y menos del 10% se recicla (ONU, s/f). Además, cada minuto se compran un millón de botellas de plástico en el mundo, y se utilizan alrededor de cinco billones de bolsas plásticas cada año. Desde mediados del siglo XX, se han generado cerca de 7,000 millones de toneladas de residuos plásticos a nivel global (PNUMA, 2025). Se estima que al menos 20 millones de toneladas terminan anualmente en lagos, ríos y océanos (Naciones Unidas, 2023), mientras que otra parte se incinera, contribuyendo significativamente a la emisión de gases efecto invernadero y, por ende, al agravamiento del cambio climático. Estos datos reflejan con claridad patrones de consumo insostenibles que intensifican la crisis ambiental global.
Las proyecciones actuales estiman que entre 75 y 199 millones de toneladas de plástico flotan en los océanos, y se advierte que esta cantidad podría triplicarse en 2040 si no se adoptan medidas eficaces. En este contexto, México ocupa el lugar número 12 a nivel mundial en consumo de plásticos y el puesto 11 en producción (Fernández Guasti, 2022). La sobreproducción e inadecuado manejo de estos residuos ha propiciado la formación de enormes acumulaciones de plásticos en los océanos conocidas como “islas de plástico” (Briggs, 2018), entre las que destacan:
- Isla de Plástico del Pacífico Norte, ubicada entre California y Hawái, con más de 60 años de antigüedad, una superficie estimada de 1.6 millones de km2 y formada por 1.8 billones toneladas de plástico.
- Isla de Plástico del Océano Índico, con una densidad aproximada de 10,000 residuos por km2.
- Isla del Océano Atlántico Norte, localizada frente a las costas de Estados Unidos y México, con una superficie de aproximadamente 4 millones de km2.
- Isla del Pacífico Sur: ubicada frente a las costas de Chile y Perú, con una extensión estimada de 2.6 millones de km2.
- Isla del Atlántico Sur, entre Sudamérica y el sur de África, con una superficie cerca de 1 millón de km2.
La gravedad del problema no radica únicamente en el volumen producido o en la ineficacia de su gestión, sino también en la persistencia y toxicidad del plástico, derivadas de su composición. Estos materiales son polímeros sintéticos de alta estabilidad química, lo que le confiere una gran resistencia a la degradación. Una vez desechados, no se descomponen de forma natural, sino que se fragmentan lentamente hasta convertirse en microplásticos, partículas diminutas que persisten en el ambiente.
El plástico ha invadido todos los espacios de nuestra vida cotidiana, generando alteraciones en los ecosistemas, pérdida de biodiversidad y daños ambientales, económicos y sociales. Si bien su efecto en la naturaleza es ampliamente reconocido, la acumulación de microplásticos en las cadenas tróficas ha generado una creciente preocupación (Waring, et al., 2018). Estudios recientes estiman que una persona puede ingerir alrededor de 50,000 partículas de plástico al año. Estás partículas pueden ingresar al cuerpo humano por ingestión, inhalación o absorción, y acumularse en tejidos y órganos. Investigaciones recientes han detectado microplásticos en pulmones, hígado, riñones e incluso la placenta, lo que plantea serias preocupaciones respecto a sus posibles efectos sobre la salud, incluidos los riegos para la salud reproductiva (Enyoh, et al., 2023).
Pese a la implementación de estrategias globales para reducir el uso de plásticos de un solo uso, los resultados han sido insuficientes. Es indispensable transitar hacia modelos sostenibles de producción y consumo, donde se priorice la eliminación progresiva de productos plásticos no esenciales.
En este contexto, nuestra universidad está atravesando una transformación significativa hacia la sostenibilidad, respaldada por la certificación internacional ISO 14001. Así mismo, como integrante de la Red de Universidades Sustentables de México, ha puesto en marcha – y continuará implementando – diversas estrategias orientadas a convertirse en una institución libre de residuos plásticos. Entre estas acciones, destaca la adopción de una política institucional para eliminar los plásticos de un solo uso, que ha derivado en medidas concretas como la suspensión definitiva de la venta de productos elaborados con unicel dentro de las instalaciones universitarias.
No obstante, el éxito de estas y otras acciones en materia ambiental depende en gran medida de la participación de toda la comunidad universitaria. Es fundamental que adoptemos prácticas sostenibles, asumiendo nuestra corresponsabilidad frente a la crisis ambiental y convirtiéndonos en agentes de cambio. Optar por productos libres de plástico, realizar compras responsables, evitar el uso de plásticos de desechables y separar adecuadamente los residuos son acciones clave desde el ámbito individual.
Convertir nuestra universidad en un espacio libre de plásticos no es solo un objetivo ambiental: es una declaración de compromiso con el futuro. Seamos parte del cambio que el planeta necesita. Cuidemos con conciencia y responsabilidad nuestra casa común.
- Briggs, H. (2018, 24 de marzo). La preocupante velocidad a la que está creciendo la gran isla de basura del Pacífico que ya tiene tres veces el tamaño de Francia. BBC Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-43515386.
- Enyoh, C. E., Devi, A., Kadono, H., Wang, Q., & Rabin, M. H. (2023). The plastic within: microplastics invading human organs and bodily fluids systems. Environments, 10(11), 194.
- Fernández Guasti, A. (2022). Contaminación por microplásticos. Desde el Comité Editorial, Revista Ciencia, 73(2), abril-junio.
- Naciones Unidas. (2023). Cambio climático y medioambiente. https://news.un.org/es/story/2023/06/1521687.
- Organización de las Naciones Unidas [ONU]. (s. f.). Nuestro planeta se ahoga en un mar de plástico. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). https://www.unep.org/interactives/beat-plastic-pollution/?lang=ES.
- Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente [PNUMA]. (2025). Contaminación por plásticos. https://www.unep.org/es/contaminacion-por-plasticos.
- Waring, R. H., Harris, R. M., & Mitchell, S. C. (2018). Plastic contamination of the food chain: A threat to human health? Maturitas, 115, 64–68. https://doi.org/10.1016/j.maturitas.2018.06.010.
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4, 5 y 6 de junio
Solicitud de exámenes a título y extraordinarios
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10 de junio
Fecha límite de pago de colegiaturas
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Baja de asignaturas
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23 al 27 de junio
Aplicación de exámenes a título y extraordinarios
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26 de junio
Fecha límite de solicitud de cambio de licenciatura y posgrado
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27 de junio
Fecha límite de baja total
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28 de junio
Fin de cursos de posgrado
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30 de junio
Periodo de evaluación y fecha límite para captura de calificaciones de exámenes a título y extraordinarios




