Iyolosiwa una experiencia enriquecedora y formativa
Mtra. María Fernanda Vázquez Obregón
Directora del Centro de Formación y Acción Social
El servicio social constituye un requisito legal para el estudiantado de educación superior. No obstante, desde la Ibero León aspiramos a que éste no se limite al cumplimiento formal de horas, sino que se configure como una experiencia de aprendizaje significativo, contribuyendo así a la formación integral que promovemos.
Para alcanzar este propósito, se ha implementado una estrategia que incluye, entre otros aspectos, una cuidadosa selección de las instituciones receptoras. Se prioriza que sus ideales sean congruentes con la filosofía ignaciana y que trabajen con poblaciones en contextos de vulnerabilidad. Asimismo, se procura que las actividades desempeñadas por el estudiantado permitan un contacto directo con dichas poblaciones, fomentando la sensibilización y alejándose de enfoques meramente asistencialistas.
Una de las instituciones colaboradoras desde hace varios años es Iyolosiwa A.C. Esta alianza ha resultado particularmente enriquecedora y ejemplar, tanto por la valiosa labor que la organización realiza con la comunidad, como por el acompañamiento que brinda al estudiantado de la Ibero León, potenciando significativamente su desarrollo y aprendizaje. Con el fin de compartir esta experiencia, en el presente artículo se recoge la perspectiva de María Hilda Quijas Ávila, coordinadora del Centro Comunitario Iyolosiwa:
“En el centro comunitario Iyolosiwa trabajamos desde la educación popular con niños, niñas, adolescentes y mujeres, buscando aportar nuestro granito de arena para transformar la realidad en la que viven las personas que acuden. Para nosotros es muy importante contar con estudiantes de servicio social porque solo somos dos personas las que trabajamos aquí, tenemos mucho trabajo y los estudiantes nos apoyan mucho.
Tenemos estudiantes de servicio social de la Ibero León y de otras escuelas, pero el servicio social de la Ibero nos gusta mucho porque están aquí más tiempo. Las y los estudiantes de la Ibero están de lleno en las actividades, eso ayuda a que vean la necesidad de los niños y a que los conozcan mejor, incluso ya detectan cuándo los niños llegan agresivos o si vienen tristes, y eso permite que puedan ayudar más. Es bonito porque les conocen muy bien y los niños se acercan mucho a ellos, hasta se encariñan y se entristecen cuando se van.
Los estudiantes que vienen del Servicio Social I se encargan de los talleres, lo que saben hacer, lo ponen a disposición de las niñas y los niños, por ejemplo, dan clases de inglés, de guitarra, teclado, manualidades, pintura, ballet y acompañamiento en tareas, pues el rezago académico es muy marcado con nuestras y nuestros menores. Para el Servicio Social II, el estudiantado atiende necesidades que nosotros tenemos, por ejemplo, en redes sociales, videos, publicidad y con otras cosas dependiendo de sus carreras.
El servicio de la Ibero hace que el alumnado se involucre más, conocen la realidad de nuestras y nuestros usuarios, la viven y la tocan, eso permite que se vayan con otra visión muy diferente al conocer otra realidad y valoran lo que tienen. Yo digo que el servicio de la Ibero lo que hace es concientizarles más, les permite conocer realidades muy difíciles como las de personas que atendemos.
Hemos tenido experiencias muy bonitas. Hace poco tuvimos una pareja, unos novios que venían de la Ibero; el chico era muy serio y lo bonito fue que otra de las chicas inscribió su servicio en el taller de clases de guitarra y cuando llega aquí, me dice que ella no sabe nada de guitarra. Cuando este muchacho escuchó, se acercó con nosotras y nos dijo que él sabía tocar guitarra. Fue muy bonito platicar con él porque me comentó que él tocaba la guitarra, pero que llevaba muchísimo tiempo sin hacerlo por una situación personal y emocional fuerte. Cuando él escucha que nosotros necesitábamos urgentemente maestro de guitarra, se ofreció a ayudar, dejando de lado lo que eso le moviera. Yo le dije que se lo agradeceríamos mucho y fue tan, pero tan bonito porque él, con mucho sentimiento, me dijo que se animaría a volver a tocar porque sabía que nosotros necesitábamos el apoyo. Fue una experiencia muy bonita todo el taller y, a la par, su novia estaba regularizando a un niño que nunca había ido a la escuela y ya tenía que entrar a cuarto de primaria. Empezó ella a moverse, su mamá tenía experiencia en eso y le fue diciendo a la chica cómo hacerle y lograron que el niño entrara a la escuela en ese ciclo escolar y ahorita el niño ya va en quinto, todo gracias a ella. La abuelita del niño fue a dar las gracias y yo le dije que yo no había tenido nada que ver, que todo había sido mérito de esta chica y la abuelita le agradeció personalmente. Esta chica se emocionó mucho y pudo ver la importancia de lo que ella hizo.
Yo siempre les digo a los estudiantes que vienen al servicio social: somos amigos, ayudándonos mutuamente. Si nosotros no tuviéramos estudiantes, el trabajo sería más desgastante y sería más complicado. Hemos crecido en cuestión de actividades y talleres gracias a las y los estudiantes de la universidad porque son los que nos hacen fuerte en cuestión de talleres. A nosotros nos ayuda muchísimo el contar con estudiantes porque creemos que aprendemos mutuamente. A su vez, ellos llegan aquí sin conocer un contexto diferente, llegan pensando que es fácil transformar una realidad y cuando comienzan a trabajar con los niños y les mueve toda la realidad con la que viven los niños, cambian muchísimo en cuestión de lo humano. El servicio social les cambia mucho a los chavos, llegan de una manera y se van de otra muy diferente. Y a nuestros niños y niñas también, el conocer a estas y estos jóvenes les sirve como ejemplo para que el niño siga estudiando y para los niños es muy lindo sentir que les importan a los jóvenes del servicio. Cuando estudiantes de la Ibero regresan después para visitar o para hacer el Servicio Social II, a las niñas y niños les da una alegría enorme.
Hay muchísimas historias tan hermosas, muchas alumnas y alumnos que hicieron el servicio social aquí y que ya crecieron, que ya trabajan, incluso tienen despachos o empresas y a sus propias familias, y el estar en contacto con ellos es muy bonito. Agradecemos el servicio social que nos ha apoyado, para mí en lo personal, el escucharles y el crecer junto con ellas y ellos es muy grande. Para ellos yo creo que hay muchísima riqueza en este servicio porque algunas cosas de la realidad de aquí saca los sentimientos a flor de piel, es lo bonito de este servicio.”
EN ESTE NÚMERO
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2 de febrero
Suspensión de labores
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9 al 13 de febrero
Periodo de evaluación
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16 de febrero
Fecha límite de captura de calificaciones parciales y faltas
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17 de febrero
Publicación de calificaciones parciales y faltas




