¡Felices Pascuas de Resurrección!

Estimada comunidad universitaria, Felices Pascuas, que este tiempo de gracia renueve nuestra esperanza para seguir abriendo posibilidades de relación y comunión en la construcción de un mundo más humano. En esta ocasión comparto con ustedes algunas reflexiones que previamente he socializado en otros espacios, sobre lo que implica la experiencia del Crucificado-Resucitado, a la luz de lo que he denominado la locura de la cruz.

Pocos como Erasmo de Rotterdam han enaltecido o ponderado la “locura de la cruz”. Entre esas escasas voces, que sin duda son un preclaro antecedente del humanista holandés, situamos la figura de San Pablo, gran difusor del cristianismo, quien a propósito de locuras llegó a decir que el mensaje de Cristo crucificado “es escándalo para los judíos y locura para los paganos”, al mismo tiempo que se revela la “fuerza y sabiduría de Dios”, fuerza en lo que parece debilidad, sabiduría en lo que para los hombres es locura. Cómo podemos interpretar estas palabras a la luz de la obra Elogio de la locura, pero sobre todo desde la experiencia de las víctimas de la historia, concretamente en este México en donde impera la violencia, las desapariciones forzadas; múltiples lugares cooptados por el crimen organizado, quien termina sustituyendo, de manera peculiar, funciones del Estado como la impartición de justicia.

Reconciliación con la creación

Querida comunidad universitaria, comparto las siguientes reflexiones en el marco de la ya próxima celebración del día internacional del agua, 22 de marzo. Fecha que renueva nuestra conciencia sobre el creciente deterioro del medio ambiente como consecuencia de las diversas acciones humanas; al mismo tiempo que alienta y fortalece nuestra colaboración para valorar y preservar la casa común que todas y todos compartimos. La importancia de responder al desafío ecológico no sólo radica en la pregunta por el tipo de mundo que hemos construido y que actualmente vivimos, sino también en las condiciones de vida que heredaremos a las venideras generaciones, es decir, el futuro del planeta para la especie humana en relación con toda forma de vida, desde los mares hasta los bosques, incluyendo los múltiples estilos de vida en el campo y la ciudad. En este sentido, la crisis ambiental ha de entenderse como una relación que por complejas causas se ha roto.Vivimos en un mundo herido necesitado de reconciliación.