DESAFÍOS QUE NOS CONVOCAN COMO COMUNIDAD
Pertinencia académica, comunidad y esperanza activa en tiempos de incertidumbre
Mtro. Luis Alfonso González Valencia, S.J.
Rector
El inicio de un nuevo año académico no es únicamente un cambio en el calendario institucional; es una oportunidad para preguntarnos, con honestidad y profundidad, qué tipo de universidad queremos seguir siendo y qué realidad estamos llamados a transformar.
El tiempo que vivimos está marcado por la crisis socioambiental, los conflictos geopolíticos, las migraciones forzadas, la dolorosa realidad de las desapariciones y diversos contextos de violencia y desigualdad, entre muchos otros desafíos que hoy nos interpelan. Desde nuestra identidad ignaciana nos sabemos llamados a generar posibilidades para construir un mundo más justo y humano. En este horizonte, la Ibero León está convocada a ser conciencia crítica, espacio de diálogo y verdadero laboratorio de esperanza.
Como Universidad nos encontramos en un proceso de análisis y propuestas para la actualización e innovación de los Planes de Estudio de Licenciatura, buscando que sean cada vez más pertinentes y con mayor capacidad de incidencia en la realidad. Sigamos aportando, desde nuestros talentos y capacidades, a esta tarea compartida que tiene como horizonte los nuevos Planes de Estudio 2028.
Un segundo desafío es fortalecer la comunidad. En tiempos de fragmentación, la universidad debe ser ágora: un espacio donde la pluralidad de perspectivas se reconoce y valora como riqueza que nos transforma. Cuidar la vida universitaria implica apostar por entornos seguros, incluyentes y respetuosos; implica también acompañar de manera integral a nuestros estudiantes, atender su bienestar emocional y promover una auténtica cultura de cuidado mutuo.
El 2026 nos exige además consolidar nuestra responsabilidad socioambiental. No basta con incorporar el discurso de la sostenibilidad; debemos traducirlo en decisiones institucionales, prácticas cotidianas y proyectos de vinculación que incidan en nuestro entorno. La crisis ecológica no es un asunto periférico: interpela directamente nuestro modelo de desarrollo y el horizonte ético de nuestra formación.
Otro reto clave será fortalecer la investigación y la vinculación estratégica. Como parte del Sistema Universitario Jesuita y de la red internacional de universidades confiadas a la Compañía de Jesús, estamos llamados a colaborar más allá de nuestras fronteras locales. El trabajo en red, la interdisciplinariedad y el diálogo con actores sociales son condiciones indispensables para que nuestro quehacer académico tenga impacto real.
Finalmente, el desafío más profundo es sostener la esperanza. Que este 2026 nos convoque, como comunidad universitaria, a renovar nuestra misión: Ser y hacer para el mundo.
EN ESTE NÚMERO
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2 de febrero
Suspensión de labores
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9 al 13 de febrero
Periodo de evaluación
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16 de febrero
Fecha límite de captura de calificaciones parciales y faltas
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17 de febrero
Publicación de calificaciones parciales y faltas




